La copia de seguridad tarda en completarse en función del tipo de copia volumen de datos a proteger, el rendimiento de la máquina, el destino y la frecuencia con que se realizan.

Tipo de copia

Ya vimos en otro artículo anterior como el formato de backup elegido, afectará directamente al tiempo invertido en realizar las copias. Si tu copia de seguridad tarda mucho en completarse, seguramente estés realizando una copia total.

Debes analizar si es necesario realizar constantemente copias de seguridad totales. Aunque es el método más seguro, necesita mucho tiempo en finalizar y es posible que el tiempo de «inactividad» hasta que finalice sea excesivo.

A diferencia de los métodos tradicionales, nuestro sistema de copias, es capaz de realizar una copia completa del sistema cada 10 minutos y con almacenamiento en local y en la nube de forma simultánea. Algo impensable hasta la fecha. Si quieres más información, no dudes en contactar con nosotros

Volumen de datos a proteger

Es importante elegir bien los datos a proteger. En ocasiones necesitaremos hacer un backup de todo el sistema, pero otras veces bastará con salvaguardar los datos más importantes. El volumen de datos del backup determinarán cuanto tiempo es necesario invertir.

Si bien en grandes cantidad de información, puede producirse tan solo pequeñas variaciones de un periodo a otro y las copias incrementales, tendrían un bajo impacto.

Además existen tecnologías que nos ayudan a reducir los recursos necesarios como puede ser la deduplicación.

Por qué tarda tanto la copia de seguridad

Rendimiento de la máquina

Si el backup lo realiza la propia máquina a proteger, el programa encargado de realizarlas, necesitará usar los recursos del sistema. Dependiendo del tipo de copia, destino, etc puede emplear gran parte del rendimiento que en condiciones normales, debería emplearse en otras tareas. Si se le añaden otros sistemas como antivirus, antimalware y otras tareas en segundo plano el impacto será aun mayor. Es recomendable que la gestión de las copias se realice de forma externa y el equipo a proteger cuente con un agente (programa) que gestione las copias o incluso sin agente, si se trata de entornos virtualizados.

Destino de las copias

El destino de los backups es, en ocasiones, un auténtico cuello de botella.

Si subimos las copias a un entorno en la nube, nuestra conexión a Internet será decisiva para la transferencia de datos. El ancho de banda contratado con el operador limitará las transferencias.

Si las copias no se realizan fuera del horario de oficina, pueden colapsar las líneas e impedir que los usuarios realicen sus trabajos habituales. Es importante definir políticas de control de ancho de banda (QoS). Así destinamos unos recursos adaptados a nuestra conexión y a la demanda del resto de sistemas.

Sucede lo mismo si las copias, en lugar de en sistemas cloud, se realizan en local. Un uso no medido del ancho de banda puede sobrepasar los recursos disponibles de dispositivos como switchs, NAS, etc

Frecuencia de los backups

Por último, vamos a señalar la importancia de establecer una adecuada frecuencia de copias. Si no tenemos en cuenta el periodo de tiempo que tardan en completarse, los backups pueden solaparse unos con otros. Esto dará una inconsistencia a las copias obtenidas, puesto que los datos se habrán modificado antes de terminar. Multiplicará el uso de recursos, que a su vez disparará el tiempo necesario para que finalicen, etc

Si quieres que te asesoremos sobre la política de copias más adecuada para tu empresa, contacta con nosotros, cuéntanos tu caso y estaremos encantados de ayudarte.

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